
¿Por qué nos preocupamos tanto por la seguridad eléctrica de nuestras lámparas IR?
Cuando se trabaja con altas temperaturas y altas tensiones, las cosas pueden salir mal rápidamente. Un pequeño fallo en el aislamiento puede hacer que se rompa un fusible o se active el interruptor principal, deteniendo así todo el proceso de funcionamiento de la máquina.
Por eso no nos arriesgamos. Cada una de las lámparas que salen de nuestra fábrica pasa por pruebas rigurosas de resistencia eléctrica y aislamiento. Sin excepciones.
¿Cómo las probamos realmente?
Aplicamos una tensión mucho mayor de la que se utiliza en el uso cotidiano a las partes eléctricas de la lámpara. ¿Por qué? Porque así obligamos a que los defectos ocultos se manifiesten. Hablamos de cosas que no se pueden ver: grietas microscópicas en el cuarzo o algo de contaminación en los sellos de los electrodos. Queremos que esos fallos ocurran en nuestro laboratorio, no dentro de su máquina.
Si detectamos un aumento en la corriente, esa lámpara es inútil. Simplemente.
También comprobamos la resistencia entre los elementos energizados y el chasis a tierra. Buscamos valores muy altos en meg ohios. En resumen, queremos asegurarnos de que la electricidad permanezca donde debe estar: en el filamento.
¿Por qué “suficientemente bueno” no es suficiente?
Algunas empresas solo prueban el 5% o 10% de las unidades producidas. Pero para equipos de alta calidad, eso es un riesgo que no estoy dispuesto a asumir. Una sola lámpara defectuosa puede causar un incidente peligroso. Eso no es solo un problema técnico; es un verdadero riesgo para su equipo y un verdadero problema para su capacidad operativa. Al probar cada unidad, podemos estar seguros de que los sellos y conectores están en buen estado.
Una realidad rápida
Aunque nuestras pruebas garantizan la seguridad de las lámparas, no pueden solucionar problemas de instalación deficiente. Todavía hay que asegurarse de que los cables puedan soportar el calor. Si se colocan las lámparas demasiado cerca de conductos de plástico o se utilizan cables demasiado delgados, el calor ambiental acabará dañando el aislamiento de los cables. No importa cuán perfecta sea la lámpara cuando sale de nuestra fábrica, si los cables se derriten, todo se arruina.
Mantenga los cables alejados de zonas calientes. Es la mejor forma de asegurar que los niveles de seguridad incorporados en estas lámparas sigan siendo efectivos.