
Por qué diseñamos nuestros calentadores de baño de forma modular
Los baños son un lugar muy hostil para los componentes electrónicos. Debido al vapor, la humedad y las constantes fluctuaciones de temperatura, los elementos calefactores suelen fallar más rápido que en cualquier otro lugar de la casa.
Por lo general, cuando un tubo calefactor se estropea, uno se queda atascado: hay que quitar todo el dispositivo de la pared, manipular los cables internos y, básicamente, reemplazar todo el equipo solo porque una pieza ha fallado. Es un verdadero fastidio.
Por eso decidimos hacer las cosas de manera diferente.
La realidad del desgaste
Los tubos infrarrojos no duran para siempre. Después de unos cinco años de uso intensivo, el filamento se adelgaza y se siente menos calor. Eso es algo inevitable.
En lugar de obligar al usuario a desmontar todo el sistema del baño, colocamos el elemento calefactor en un módulo deslizable.
Reemplazarlo en segundos
Optamos por un sistema “plug-and-play”. No hay necesidad de soldadura ni de lidiar con cables en lugares difíciles de acceder. El tubo está dentro de su propio módulo. Basta con desbloquear el clip, extraer el tubo antiguo e insertar uno nuevo. Así, lo que antes llevaba horas ahora se hace en pocos minutos. Es así de simple.
El costo que hay que asumir
Claro, hay un pequeño inconveniente: como el calentador no está fijo directamente a la pared, existe un pequeño espacio entre él y la pared. Esto significa que se pierde un poco de calor, quizás un 2% o 3%.
¿Es perfecto? No. Pero estamos dispuestos a asumir ese sacrificio cada vez. ¿Por qué? Porque pasar diez minutos reemplazando un módulo es mucho mejor que pagarle a un electricista para que reemplace todo el equipo.
Diseñado para durar
Para asegurar que los calentadores sigan funcionando, utilizamos vidrio de cuarzo reforzado, que puede resistir la humedad del baño sin agrietarse. También utilizamos conectores resistentes a altas temperaturas, para que nada se derrita cuando se activa el calentador en una mañana fría de enero.
Si manejas una gran instalación con 50 o más calentadores, esto realmente vale la pena. Una sola persona puede reemplazar todos los calentadores en un mismo piso en una sola jornada laboral. No hay necesidad de llamar a un electricista para hacer reconfiguraciones complejas. Simplemente se desliza el módulo nuevo y listo.