
Cómo eliminar el ozono en los procesos de curado de semiconductores
Cuando se fabrican semiconductores, la “limpieza” no es solo una preferencia; es algo essencial. Es necesario que los procesos de secado y curado no dejen rastro alguno: sin residuos, sin productos químicos, nada.
El problema es que muchos métodos de calentamiento tradicionales no pueden cumplir con las normas ecológicas y libres de plomo actuales. Aquí es donde entran en juego nuestras lámparas infrarrojas sin ozono.
El problema con las lámparas infrarrojas “estándar”
Las lámparas infrarrojas convencionales emiten radiación en el rango de 185 nm a 250 nm. Cuando esta radiación choca con el oxígeno presente en el aire, se genera ozono. En una sala limpia, el ozono representa un verdadero problema: es un contaminante que daña las piezas sensibles y hace que el aire sea inhóspito, e incluso peligroso, para quienes trabajan allí.
Lo hemos resuelto utilizando una envoltura de cuarzo especial con un recubrimiento filtrante selectivo. Esto funciona como un escudo que bloquea la radiación UV (la que genera ozono), pero permite que el calor pase a través. De este modo, se obtiene todo el calor necesario, pero sin ningún tipo de contaminación química.
Instalación en su equipo
Estas lámparas generan mucho calor en un espacio muy reducido. Dado que la energía se transmite mediante radiación y no por convección, no hay necesidad de calentar toda la cámara. Solo se calienta el sustrato. Esto representa un gran ahorro en costos energéticos.
Pero hay que tener cuidado: revise la densidad de potencia. Si utiliza lámparas de alta potencia para acelerar el proceso de curado, la temperatura aumentará mucho. Asegúrese de que sus ventiladores y disipadores de calor puedan manejar esa carga. De lo contrario, podría haber problemas como cristales de cuarzo rotos o conectores derretidos. Nadie quiere lidiar con eso en la mañana del día martes.
Uso en la práctica
Vemos cómo muchas personas reemplazan sus hornos convencionales por estas lámparas para curar máscaras de soldadura o fotopolímeros. Es un cambio sencillo: no es necesario instalar sistemas de ventilación grandes y costosos para eliminar el ozono del aire. Basta con conectarlas, establecer el tiempo de calentamiento adecuado, y el sustrato alcanzará la temperatura correcta en segundos. Es más limpio, más rápido, y además cumple con las normas ambientales sin complicar las cosas.