
Cómo fabricar calentadores infrarrojos que realmente funcionen en espacios húmedos
La mayoría de los calentadores no son compatibles con el agua. Si se coloca un elemento calefactor estándar en un baño lleno de vapor o en un patio lluvioso, lo más probable es que se produzca un cortocircuito o que el dispositivo se oxide rápidamente. Por eso, diseñamos nuestros calentadores infrarrojos con una clasificación IPX5.
En resumen, esto significa que la carcasa puede soportar el impacto directo del agua y seguir funcionando sin problemas. Esto hace que sea fácil instalarlos en esas “zonas peligrosas” donde la humedad forma parte inevitable de la vida cotidiana.
Calor que llega al instante
Lo mejor de los calentadores infrarrojos es que no sirven para calentar el aire a su alrededor. En realidad, emiten energía directamente hacia usted. Utilizamos emisores de ondas cortas que se calientan en cuestión de segundos.
Cuando se conectan a un sistema domótico inteligente, como Zigbee o Matter, se elimina ese tiempo de espera incómodo que ocurre con los calentadores convencionales. Basta con presionar el interruptor, y el filamento se ilumina; así, usted siente el calor de inmediato. Es muy rápido.
Hacerlo más inteligente
Para que la experiencia sea más cómoda, combinamos el calentador con un controlador inteligente. Puede manejar todo desde una aplicación móvil o un termostato digital, el cual activa el relé correspondiente. Recuerde usar un relé de alta potencia: estos calentadores consumen mucha energía al encenderse, y no queremos dañar su equipo.
La mejor forma de usarlos es programarlos para que se activen cuando realmente los necesite. Imagine que el sensor detecta que usted entra en un baño frío a las 6:00 de la mañana. Para cuando entre, la habitación ya estará cálida.
Los sacrificios necesarios
Nada es perfecto. Hacer que un dispositivo sea impermeable generalmente implica añadir peso al mismo. Todos esos sellos y juntas que evitan que entre agua pueden, accidentalmente, retener el calor dentro de la carcasa.
Debe tener cuidado con la ventilación. Si sella demasiado bien la unidad, sin dejar espacio para que la placa electrónica respire, reducirá la vida útil de los componentes. Es un equilibrio difícil: mantener el agua fuera, pero permitir que el calor interno se escape.
También debe prestar atención a la potencia del calentador. No exagere, o tendrá que pasar las mañanas de invierno reparando los disyuntores de su garaje.